domingo, 26 de septiembre de 2010

Los olvidados 2/ El dinosaurio


El dinosaurio me mira con desgano. Parece que sonriera solamente para la foto. Ensamblado probablemente en los 90 para el deleite de los niños, nunca se imaginó que su andadura terminaría así, olvidado en un viejo mercado de barrio. Antes disputado por multitud de niños hambrientos de diversión, ahora termina reconvertido en un mero entretenimiento ocasional para algún niño revoltoso que visite el mercado de la mano de su madre. Varios competidores con nombres extraños le salieron en las dos últimas décadas: sega, nintendo, wii, playstation, Xbox…demasiado complicado para un simple dinosaurio con gorrita. Sólo le queda la esperanza de encandilar a algún nostálgico con su sonrisa para que le eche una moneda.

Los olvidados 1 / La bola con sorpresa


Casi siempre nos tocaba un juguete feo que en el curso de un par de horas acabaría olvidado en un cajón, pero durante el tiempo que duraba el echar la moneda, girar la rosca y recoger nuestra bola suertuda, teníamos la esperanza de que lo que venía, iba a ser algo extaordinario...

Lamentablemente, nunca era así. Es ridículo pensar que echar una simple moneda nos traería un juguete caro, divertido y duradero. Pero aún así lo seguíamos haciendo, buscando ese juguete añorado, intentando que nuestra máquina escupa "EL" juguete.

La vida y la experiencia nos termina demostrando que no basta con echar una moneda para que aparezca aquello que nos arregle la vida, pero aún así lo seguimos intentando (léase quiniela, euromillones, loterías diversas y afines).

Siendo adultos seguimos jugando a la bola con sorpresa. Será que está pensado para ir adoctrinándonos desde pequeños a una vida de esperanza fácil e idiota?

Ánimo


Ánimo para aguantar todas las palizas que te vengan, para darte la cabeza contra la pared una y otra vez, para jugarte por lo que más quieras.

Ánimo, cuando te des cuenta que todo es una mierda...