¿Queréis saber cómo empezó la Tercera Guerra Mundial?
Os lo contaré. Yo estuve allí.
Todo empezó en el año 2089, La Tierra había sobrevivido a muchas guerras y tensiones ,pero nada a nivel mundial. Una de las primeras potencias era Brasil que gracias a los yacimientos petrolíferos encontrados en su mar territorial había crecido una barbaridad tanto económica como armamentísticamente.
La mecha se encendió en El Vaticano. La cúpala clerical se encontraba reunida ya por dos días para decidir quien sería el nuevo jefe de la Iglesia Católica. Tras varias votaciones Joao Miralhes fue el elegido. Sería el primer Papa no europeo, sudamericano de corte liberal y el primer Papa negro.
Tras la fumata blanca Joao que se haría llamar así mismo Juan XXV se retiró a su habitación para orar como es usual en los Papas antes de salar al balcón de la Plaza de San Pedro. Joao se hayaba de rodillas rezando con la mirada puesta en el ventanal, detrás de el la puerta se abrió tímidamente. Joao estaba concentrado en sus rezos, de pronto un chasquido lo despistó y se giró.
- ¿Tu? -Preguntó Joao
Un hombre joven, alto , rubio y vestido con habito se le acercó.
- Quería felicitarte- .Dijo el joven
- No me felicites, Dios lo ha querido así, yo solo seré su herramienta.
El Joven, de nombre Charles, sacerdote americano y miembro de la comisión de investigación acerca de milagros y que habia trabajado para El Pentagono, miró a su alrededor con aire desinteresado y alcanzó a ver unas notas que Joao había dejado preparadas antes de su pregón encima de la mesa, las leyó por encima y dijo.
- Asique estás decido…-
- Tengo que ser claro.- Respondió Joao.
- No te creerán, te tomaran por loco.-
- Se acabaran convenciendo. Es la verdad aunque a muchos no les convenga- Replicó Joao
- Yo no lo permitiré. - Respondió Charles.
De repente el joven sacó de su espalda una soga que llevaba escondida en su espalda y la pasó por el cuello de Joao, apretó fuertemente mientras el futuro Papa trataba de zafarse. El sacerdote lanzo la cuerda al aire y la paso por una viga que cruzaba la habitación, tiró fuertemente haciendo polea de tal forma que Joao quedó suspendido en el aire con las piernas colgando a modo de horca.
Cuando Joao dejó de respirar Charles volcó una silla y la colocó a los pies del Papa y salió de la habitación. Nadie lo había visto entrar y nadie nunca lo vió salir.
Días antes se les había visto discutir airadamente pero Charles era un ejemplo de buen comportamiento y fidelidad al hermano Joao. Las tensiones empezaron cuando pasados unos días internet filtro algo sobre esas discusiones y ciertas informaciones que la comisión que comandaba Charles Kasey no quería que fueran puestas a la luz pública. Los altercados se empezaron a dar en contra de las embajadas norteamericanas, la gente protestaba contra los estadounidenses y acusaban al Hermano Charles de haber sido el causante de la muerte de Joao. Las chispas entre Brasil y Estados Unidos saltaban y mas cuando el presidente brasileño se negó a condenar el ataque a unos turistas norteamericanos en Río.
El detonante final fue cuando U.S.A. se decidió a intervenir en el conflicto entre Singapur y Malasia por una isla en liza. Brasil amenazó a Estados Unidos con intervenir a favor de Malasia , país amigo, si avanzaban en sus propósitos. El presidente norteamericano ,Michael Chang, ordenó no dar un paso atrás a sus tropas en defensa de la libertad del pueblo de Singapur.
Días mas tarde los cazas invisibles brasileños atacaron Washington destruyendo la ciudad por completo.
Y así es como empezó todo. Lo curioso. Yo me acuerdo, que leí en un periódico de segunda línea la noticia acerca de cuales iban a ser las primeras palabras del Papa Juan XXV a la masa.
Eran: “Hermanos no estamos solos”.
Jesús Blanco. El Vaticano.Julio 2007.